La suela protege el hueso tejuelo o P3
La función de la suela va mucho más allá de soportar el peso del caballo. Su espesor proporciona una protección física entre el hueso P3 y el suelo, especialmente en la región anterior del casco.
Cuando existe un espesor solar adecuado, el tejido córneo ayuda a proteger el corion solar y las estructuras internas frente a las fuerzas que se producen durante el apoyo.
Pero existe otro aspecto especialmente importante en los caballos con laminitis: recuperar el espesor de la suela puede ayudar a crear las condiciones necesarias para que P3 vuelva progresivamente hacia una posición más favorable dentro de la cápsula del casco.
Cuando las fuerzas que actúan sobre P3 se redistribuyen correctamente, las láminas lesionadas tienen la oportunidad de recuperarse y volver a establecer una conexión funcional más saludable entre la pared del casco y el hueso.
Por tanto, en la rehabilitación de la laminitis no se trata únicamente de conseguir que crezca más casco. Se trata de conseguir que el nuevo tejido crezca en las mejores condiciones posibles y vuelva a proporcionar protección y estabilidad a P3.


