Patología

Tipos de Laminitis

La laminitis en caballos puede tener diferentes causas y, en muchos casos, varios factores pueden actuar simultáneamente. Aunque el mecanismo final es una alteración de las estructuras laminares que unen la pared del casco con la tercera falange (P3), el desencadenante puede ser metabólico, mecánico o séptico/inflamatorio.

Comprender la causa de la laminitis es fundamental para establecer un tratamiento adecuado y reducir el riesgo de recurrencia.

Laminitis metabólica

La laminitis metabólica en caballos está estrechamente relacionada con alteraciones en el metabolismo de la glucosa y la insulina. Uno de los principales factores es la resistencia a la insulina, una alteración frecuente en caballos y ponis con síndrome metabólico equino (EMS).

Cuando existe resistencia a la insulina, el organismo necesita producir mayores cantidades de insulina para mantener niveles adecuados de glucosa en sangre. Esta alteración metabólica puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar laminitis.

Los caballos con sobrepeso, obesidad, depósitos de grasa regionales o antecedentes de episodios repetidos de laminitis requieren especial atención. La alimentación rica en azúcares y almidones también puede contribuir al problema en animales susceptibles.

Por este motivo, ante un caballo con laminitis recurrente es importante investigar posibles alteraciones metabólicas y no limitar el tratamiento únicamente al casco.

Laminitis mecánica

La laminitis mecánica en caballos puede producirse cuando una extremidad soporta una carga excesiva durante un periodo prolongado.

Un ejemplo clásico es el caballo que presenta una lesión grave o una cojera intensa en una extremidad. Para evitar cargar sobre la extremidad afectada, el caballo redistribuye su peso hacia las otras extremidades. Esta sobrecarga por compensación puede provocar alteraciones en el tejido laminar de la extremidad que está soportando el exceso de peso.

Este tipo de laminitis es especialmente importante en caballos con lesiones graves en una extremidad, ya que la prevención y el control de la sobrecarga pueden ser determinantes.

En estos casos, el herraje terapéutico y el manejo del casco deben adaptarse a la situación individual del caballo, teniendo en cuenta la distribución de cargas, el equilibrio del casco y la biomecánica de la extremidad.

Laminitis séptica e inflamatoria

La laminitis asociada a procesos sépticos puede aparecer como consecuencia de enfermedades que desencadenan una respuesta inflamatoria sistémica intensa.

Procesos como infecciones graves, endotoxemia, colitis severa, metritis u otras enfermedades sistémicas pueden activar una cascada inflamatoria que afecta a los tejidos laminares del casco.

En estos casos, la laminitis no debe considerarse únicamente un problema del casco. El proceso inicial puede encontrarse en otro sistema del organismo y desencadenar posteriormente una alteración de las estructuras que mantienen unida la pared del casco con la tercera falange.

La identificación y el tratamiento precoz de la enfermedad primaria son fundamentales para intentar limitar el daño laminar.

¿Por qué es importante conocer la causa de la laminitis?

La laminitis en caballos no tiene una única causa ni un único tratamiento. Determinar qué desencadenó el episodio permite establecer una estrategia más completa y reducir el riesgo de que vuelva a producirse.

Además del tratamiento de la causa primaria, es fundamental evaluar el estado del casco mediante una exploración completa y, cuando está indicado, mediante radiografías del casco. Las radiografías permiten valorar la posición de la tercera falange, el grosor de la suela, la relación entre P3 y la pared dorsal y otros parámetros importantes para establecer un plan de rehabilitación.

En Apex Horseshoes estudiamos cada caso de forma individual, combinando la evaluación biomecánica del casco con la información clínica y radiográfica disponible para diseñar soluciones de herraje terapéutico para caballos con laminitis.