Patología
Laminitis en caballos
Guía clínica sobre la laminitis equina: qué ocurre dentro del casco, por qué rota el tejuelo y cómo ayudan nuestras herraduras 3D para laminitis.
La laminitis es una patología que puede afectar a todos los caballos, ponis y burros. Se trata de una inflamación de las láminas, un tejido que mantiene el hueso tejuelo (P3) unido a la pared interna del casco.
Cuando las láminas se inflaman, se debilitan y dejan de soportar correctamente la tensión ejercida por el tendón flexor profundo sobre P3. Como consecuencia, el hueso tejuelo puede separarse de la pared interna del casco y producirse una rotación.
Para entenderlo mejor, podemos imaginar las láminas como un sistema de velcro. Cuando ese «velcro» pierde fuerza, acaba separándose debido al tirón constante del tendón flexor profundo.
Otra forma sencilla de visualizarlo es pensar que el hueso tejuelo funciona como un joystick que se mantiene en su posición gracias al equilibrio entre dos fuerzas: por un lado, las láminas, y por otro, el tendón flexor profundo. Es similar al juego de la cuerda con una bandera en el centro. Cuando el equipo de las láminas pierde fuerza, el tendón pasa a dominar la situación y tira del hueso tejuelo hacia atrás, provocando su rotación.
Esta rotación hace que la punta del hueso incremente de forma significativa la presión sobre el corión solar, la estructura encargada de producir la suela del casco. Como consecuencia, el riego sanguíneo disminuye en esa zona, impidiendo un crecimiento normal de la suela.
Por este motivo, el objetivo principal en el tratamiento de la laminitis es restablecer el riego sanguíneo lo antes posible. Solo así podrá volver a producirse la suela necesaria para devolver el hueso tejuelo (P3) a su posición.
La rapidez de actuación es fundamental. Cuanto antes se recupere la circulación sanguínea, menores serán las posibilidades de que aparezca necrosis, uno de los mayores enemigos de la laminitis. Cuando el tejido muere, la recuperación se vuelve mucho más complicada.
Los caballos con laminitis suelen presentar numerosos abscesos precisamente por esta razón. El organismo necesita eliminar el tejido muerto, necrosado o infectado. Por ello, la aparición de abscesos en un caballo con laminitis aporta información importante sobre el proceso que está ocurriendo en el interior del casco.
Las herraduras que utilizamos no son una solución mágica, pero sí constituyen una ayuda muy importante. Su diseño permite reducir hasta en un 60 % la tracción del tendón flexor profundo sobre el hueso tejuelo, equilibrando en parte la batalla entre las láminas y el tendón.
Al disminuir la tensión ejercida por el tendón, también se reduce la presión de la punta del hueso sobre el corión solar. Esto favorece la recuperación del riego sanguíneo y promueve el crecimiento de una suela sana, un paso imprescindible para la recuperación del caballo.
Reducción de la tracción del tendón flexor profundo
Nuestras herraduras ayudan a equilibrar la batalla entre láminas y tendón, reduciendo la presión sobre el corión solar.

